El camino por el que Dios me llevó de la mano

Este post originalmente fue escrito en abril del 2013 cuando tenía cerca de 13 semanas de embarazo de mi pequeño gran milagro. Ya son 3 años y todavía se siente como si lo hubiera vivido ayer. Todavía corren lágrimas por mi rostro cuando leo mi propia historia, no por tristeza ni nada sino porque fue una experiencia muy dura y muy emotiva. Doy gracias a Dios porque pude decir: PRUEBA SUPERADA y pude disfrutar el convertirme en mamá por primera vez. Doy gracias porque tengo un hijo de 2 años y medio sano, guapo y mega ocurrente que llena mis dias con alegrías, pláticas parlanchinas y muchas aventuritas que guardo en mi corazón por siempre. Aquí la historia de como llegó a nuestras vidas.

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Dios me llevó por un camino rocoso y yo sabia que cuando terminara toda esta tempestad tendria mi recompensa, pero no sabia cuando ni cuanto más podria aguantar. A lo largo del tiempo que llevo mi blog muchas veces les comparti mis reflexiones sobre lo que Dios me iba enseñando. Nunca se los relacioné con mi problema pero aqui pueden encontrar entradas sobre todo lo que Dios me hizo modificar en mi. A veces nos da el milagro sin que hagamos nada, pero otras, como dice en Proverbios 21:31, hay que estar listos y trabajar para que Dios nos de la victoria.

Todo comenzó en junio del 2011, un mes de mucha emoción pues habiamos decidido comenzar a tener una familia. Yo aunque habia subido y bajado de peso en los últimos dos años y para este momento me encontraba en un peso sano y estable aunque aun no el ideal, suponia que no debiamos tener problemas y me imaginaba embarazada para finales del mismo año.

Sin embargo no fue asi. En esos 6 meses, pasaron muchas cosas, pruebas distintas que debieron un poco servirme de entrenamiento para lo que venia pero luego pensaba, “Ya debe venir algo sin problemas” Estaba segura que el embarazo para mi no seria un problema ni una prueba pues Dios sabia cuan grande era mi deseo y cuánto habia esperado por ello. Al ver que no llegaba mi periodo de forma natural en noviembre decidimos, ya estando en Bélgica consultar un médico, pues en México siempre me habian dicho que estaba bien. Mi ginecóloga siempre me dijo que estaba muy sana y no creia que el peso fuera un impedimento pues lo habia bajado.

Fuimos al hospital más cercano y me atendio la Dra. A., me hizo un eco rapidamente y después de contarle mi historia clínica me dijo que tenia 1 ovario poliquisitico pero que no iba a ser un problema para lograr un embarazo, que con pastillas lo sacariamos adelante y me mando hacer un examen de sangre. Hecho el examen y obtenidos los resultados me dijo que no habia signos de ovulación asi que esperariamos 1 mes completo. En este momento aunque ya habian pasado los famosos 6 meses de espera en que si no logras un embarazo es probable que ocupes ayuda, yo aun no me habia desesperado tanto. Y digo tanto porque siempre he sido muy preocupona e impaciente y si, ya habia llorado, ya habia platicado con mi mamá, y con una amiga de mayor edad en Leuven que me habia aconsejado y orado por mi ya que ella no pudo tener hijos nunca. Pero básicamente me sentia confundida sobre el porque no tenia mis periodos que anterior al parche siempre habian sido “normales” salvo por dias pero nada fuera de lo común aunque si alguna vez llegue a considerarme irregular (justo cuando empecé a engordar antes de usar los parches)

En ese inter de espera para el otro examen, me pese. Ilusa yo pensaba que seguiria en los x kilos que tenia cuando llegue a Bélgica. 10 kilos arriba fue el resultado de la báscula. !Qué! Si, 10 kilos y subidos en un mes porque en octubre toda mi ropa me quedaba aguadita y en diciembre  toda me quedaba apretadita. ¿Cómo era posible haber subido tanto? Pues leyendo, encontré que uno de los problemas de tener PCOS (ovarios poliquisticos por sus siglas en inglés) era el subir de peso.

Sabia entonces que en mi plan de acción debia estar el bajar de peso y mi esposo estaba de acuerdo conmigo. Tuvimos que hacer cambios poco a poco, pero en enero después del otro examen en el cual los resultados fueron iguales no lograba bajar ni un gramo por más intentos que hiciera. Nada.

La Dra. A., me dijo que fuera por la receta al hospital, pero como me trató un poco impersonal, decidi acudir al mismo hospital con otra colega, ya que asi es aqui. Aunque un doctor te observe inicialmente, otro puede darte tratamiento y otro puede hacer otra cosa. No es uno solo el que te ve, porque tus datos están en el sistema y todos están capacitados para atenderte según las indicaciones del médico anterior y su propio criterio. Al llegar a cita con la Dra. B., y explicarle mi caso, me pidió que le hicieramos exámenes a mi esposo también. Yo iba por una simple receta y ella me salio con otras cosas. Como en la corte, expuse mi caso y mis razones de porque debia comenzar con unas pastillas cuanto antes, pues estas me podrian ayudar a nivelar mis hormonas y por lo tanto ayudarme a bajar de peso y por lo tanto ayudarme en mi meta de lograr un embarazo. Finalmente ella accedió y me dió la orden del test para mi esposo y me subrayó el lugar al que habia que ir.

Menciono esto porque cuando hicimos el test, fuimos al lugar indicado con la muestra y me dijeron que ahi no era, que era justo en el mismo hospital a 3 minutos de la casa cuando ya habian pasado casi 1 hora y media y estabamos a menos 14 grados. Deje la muestra con miedo a que no saliera bien por las condiciones que sucedieron pero esperamos los resultados. Unos dias después me llama la Dra. B y me dice que los resultados fueron todos malos. Me dijo muchas cosas que en ese momento se acumularon en mi cerebro pero le dije que aun con esos resultados podriamos intentar algo por experiencias que conocia. La Dra. B basicamente me dijo “Nunca podrán tener hijos si  no es in vitro, eres una idiota al tratar de pensar que puedes lograrlo más fácilmente” Y otras dos veces más me llamó de la misma forma al tratar de ver si habia otras opciones. Yo me aguanté las lágrimas porque estaba con amigas hasta que llegué a mi casa y le dije a mi marido lo sucedido. El llamó a la Dra. B para pedirle una respuesta y explicación y ella cambio todo lo que me dijo. A mi esposo le dijo que tendrian que hacer la prueba otra vez, algo que no me ofreció a mi y otras cosas, pero después de que mi esposo le dijo que tratarme asi era sumamente 0 profesional, decidimos ir por una segunda opinión.

Yo ahora entiendo que esa Dra B fue el mismo diablo queriendo tumbar mis esperanzas, pues sabia que Dios tiene grandes cosas para nosotros y queria debilitar mi espiritu, pero aunque por poco lo logró muchas veces, Dios siempre venía y me levantaba aunque yo ya me sentia herida y cansada por las heridas de esta guerra. A veces me preguntaba, ¿cuánto más puedo aguantar?

Al acudir por la segunda opinión en el otro hospital nos atendió la Dra. C., quien ordenó una serie de examenes a lo largo de un mes y una prueba en el centro de fertilidad para mi esposo. Al mes, regresamos por los resultados y un rayito de esperanza se abrió en nuestros corazones. En efecto, yo tenia PCOS, pero no era muy grave pues tenia muchos ovulitos listos para madurar y mis niveles de hormonas no estaban pésimos como nos lo habian pintado en el otro sitio. Mi esposo por su lado salio más que excelente y eso nos daba muchisimas más posibilidades de éxito.

Me indujeron el periodo nuevamente ya que hasta la fecha en Marzo de 2012 aun no lo tenia naturalmente y esperariamos comenzar un ciclo con pastillas como primer paso. Nos fuimos contentos y llenos de esperanza. Yo soñaba despierta y pensaba que en menos de 6 meses ahora si estariamos esperando un bebé y todo seria perfecto.

Pero Dios tenia más planes de trabajo conmigo, aun no terminaba de enseñarme mi interior y cambiarlo para su gloria. De enero a Marzo tuvimos más pruebas que a veces pensabamos que nos llovia sobre mojado. Mucha gente no supo y creia que estabamos de 2nda luna de miel en Bélgica pues a pesar de todas las pruebas pudimos viajar y disfrutamos mucho los amigos y las nuevas experiencias, pero la pasamos muy mal en muchos momentos que solo nuestra familia más cercana sabia lo que realmente viviamos.

Para no hacerles el cuento muy largo pues muchas cosas pasaron esos meses, de Marzo a Agosto de 2012 estuvimos en tratamiento con el Dr. D, quien nos fue remitido por la Dra. C., del mismo hospital y siendo este especialista especificamente en el medicamento que teniamos. Durante 3 ciclos en estos meses nada funcionó. Ni el aumento de dosis ni mis 3 kilos menos que ya habia bajado y logrado mantener.

Porque esa es otra historia. En Marzo, cuando comenzamos tratamiento, hice una oración y le pedí al Señor que me llevara al peso que el tenia para mi y a través del libro Made to Crave comencé un viaje espiritual que me enseño mucho más de lo que yo pensaba podia aprender. Dios me mostró que no puedo desear nada más en este mundo, ni siquiera un bebé, que estar en su presencia y conocerle. Fue entonces cuando comencé a ver cambios en mi peso y el camino hacia el éxito se comenzó a trazar.

Ahora volviendo a Agosto, nos despedimos del Dr. D., pero recibimos otras noticias (apesar de las mismas pruebas que el mes de Julio y Agosto trajeron a nuestras vidas). El Dr. D, nos dijo que al no obtener éxito con el medicamento, el siguiente proceso que él sugeria era una operación de ovarios. Nos entrego la carta y nuestra historia médica pues ya nos veniamos a Holanda. Yo me desanimé mucho porque no era posible que otra vez, nos saliera mal y el pronóstico fuera más oscuro. Sin embargo, siempre que me desanimaba o me enojaba con Dios y conmigo misma por no poder lograr lo minimo indispensable que como mujer me daba la naturaleza, a los dos o tres dias, reaccionaba, recobraba fuerzas, pedia perdón a Dios y rogaba que me diera fuerzas para soportar lo que siguiera. Mi reacción en esta ocasión fue un poco positiva hasta cierto punto porque tenia un mes que habia comprado un libro que hablaba sobre soluciones naturales para este problema y ya habia comenzado sus recomendaciones. La Dra M.G., autora del libro aseguraba que 3 meses después de seguir sus recomendaciones, podrias ver cambios positivos en tu organismo como nuevos periodos menstruales de forma natural.

Llegamos a Holanda y yo sabia que al menos en los siguientes dos meses estaria sin tratamiento médico asi que decidida a no dejarme caer y escribir un nuevo capitulo, hice mi plan. Seguiria un plan alimenticio más saludable a lo que ya habiamos cambiado y haria ejercicio de forma más extrema y continua. De septiembre a octubre que estuve sin médicos logré bajar otros 2 o 3 kilos. Esto era un mega paso para mi. Ya desde enero, habia perdido entre 6 y 8 kilos lo que significaba que cualquier medicamento o tratamiento que tomara tendria mejor efecto, pues el sobrepeso y obesidad según lo que yo habia leido y lo que me habia informado podian ser causas que impidieran los efectos deseados además de que yo queria un embarazo saludable y sabia que esto se lograba estando saludable. Con eso en mente era con lo que me ejercitaba y boxeaba contra los PCOS en la sala de mi casa cada mañana.

En Octubre acudí con la Dra. E., ella sumamente amable (porque los holandeses curiosamente en mi experiencia son más cálidos que los belgas) me dijo que intentariamos otra dosis de pastillas ya que habia cambios en mi cuerpo y veriamos si funcionaba. En caso de que no, en Holanda no se proseguia con operación sino con inyecciones y luego eran medidas ya más drásticas como la operación. Yo tenia mucho temor de esa operación y le rogaba a Dios que no me hiciera pasar por eso. En Noviembre yo tenia un viaje a Mty y ahi revisarian el progreso de la ovulación y yo le llevaria la respuesta a mi médico aqui en Holanda.

Iba sumamente confiada de que esta vez pasara lo que pasara no me deprimiria ni me dejaria caer además porque estaba con mi mamá y ella me daria ese apoyo que se necesita de una mamá en situaciones dificiles. Pero como ya tenia bastante tiempo suprimiendo emociones y controlandolas con la palabra de Dios y pensamientos positivos, cuando me dijeron que no habia cambios y que me explicaron ahora si en español “la gravedad” de mi situación el mundo se me cayó encima.

Ya tenia 1 año exactamente con tratamiento y nada se habia logrado. Me sentia olvidada por Dios e incluso pensaba que estaba jugandome una mala broma pues a mi alrededor entre amigas, conocidas, familiares tanto en México como en Bélgica parecian quedar embarazadas como por arte de magia y yo no podia y nadie sabia que lo estaba viviendo asi y que muchas veces solo queria correr y encerrarme de por vida. Me sentia sumamente humillada, avergonzada, sentia que no servia para nada, sentia muchas cosas que para mi eran reales pero no eran la verdad. Dios no me veia asi. El siempre me ha visto como una Guerrera Victoriosa pues eso significa mi nombre. Igual, 2 o 3 dias después retome animos y cambie de actitud (igual que todas las otras veces).

Regresando en diciembre a Holanda, la doctora decidió que comenzariamos con inyecciones y amablemente entre ella y las enfermeras me explicaron todo el proceso y como usarlas. Esta vez, el tratamiento incluia dolor fisico, y requeria muchisima disciplina. Para esto, habia leido otro libro que se llama “Una actitud que abre puertas” y me habia literalmente abierto los ojos respecto a mi actitud. Asi que ahora cada vez que iba al médico (que eran 2 veces por semana), me iba orando, alabando a Dios, declarando victoria y con una sonrisa en la boca y asi me regresaba a mi casa las veces que fuera necesario aunque los resultados no fueran buenos.

Finalmente para finales de enero y principios de febrero ocurrieron dos cosas: la primera es que me dijeron que habian madurado 4 ovulitos y por lo tanto no podria embarazarme ese mes para evitar riesgos y con esto me dijeron que quiza si fuera necesaria la operación pues los pacientes que son resistentes al clomifeno como yo, suelen con el tratamiento de inyecciones, hiperestimular los ovarios lo cual no es bueno. Sin embargo la operación para mi estaba fuera de discusión. Le dije al médico que si era posible que esta reacción se debiera a que era la primera reacción en un año y me dijo que era posible, que tendrian que revisarme el siguiente ciclo. Para esto, este doctor no era mi Dra. E, porque ella justo cuando el tratamiento comenzó a hacer efecto no pudo darme seguimiento por las fechas en las que ocupaba ir yo al hospital y las que ella tenia consultas pero me vieron además del Dr. F, otros dos colegas más y cada cita aunque mas positiva me daban razones distintas que realmente fue una sorpresa haber desarrollado 4 ovulos cuando tres dias antes solo habia 1 listo que se habia tardado casi 27 dias en madurar.

Total, me fui con un diagnostico incierto. No queria la operación porque habia un riesgo muy pequeño de poder quedar infertil ahora si que de por vida por las secuelas de la misma y no iba a tomar ese riesgo. No después de todo lo que habia vivido. Digo si en todas las estadisticas era parte de la minoria que las formaba no seria parte del 1% que tenian este riesgo. Y lo deje en manos de Dios confiando en que no la ocuparia.

Me inyectaron ese dia y me fui a mi casa con la promesa de que al término de las siguientes dos semanas tendria mi periodo. En ese transcurso segui orando, creyendo y alabando a Dios. Curiosamente vinieron a mi mente y corazón alabanzas que hablaban acerca de la gratitud y la confianza y las cantaba mientras me bañaba y a todas horas pues las traia como cassette en mi cabeza. Esas dos semanas además la pase medio mal pues me inflame mucho a causa de las inyecciones y me dolia mi vientre. Incluso me movia hacia los lados y sentia que algo se movia dentro de mi como si tuviera una canica adentro.

Pasaron los dias en los que se suponia llegaria mi periodo y no llegó. Como prácticamente no habia posibilidad de embarazo, pues nos habiamos cuidado despues de la inyección final (pero no antes) no consideraba que mi falta de periodo fuera porque finalmente habia obtenido lo que habia pedido. Además la segunda cosa que ocurrio es que me negaron un beneficio fiscal para estudiar porque no cumplo con la nacionalidad requerida. Entonces fue que mi estado de animo decayó grandemente.

Mi negocio de pasteleria y manualidades no estaba tomando fuerza pues a diferencia de Bélgica aqui hay mucha competencia y las distancias son un poco más complicadas. No iba a poder estudiar. Y para colmo, tampoco podia ser mamá. Ese dia lloré y lloré y lloré amargamente con mi mamá y mi esposo. Me senti sumamente incomprendida y olvidada. Saqué todas mis emociones porque ya no podia mas. Me sentia quebrada, me sentia hecha polvo. Ya no podia. Le dije al Señor ese dia, recuerdo despues de colgar con mi mamá que ya de verdad no podia, que me ayudara a sobrellevar este dolor, que arrancara de mi corazón este deseo… le dije “Señor, perdoname, yo se que lo que siento acerca de ti no es la realidad de lo que conozco de ti y sabes que te amo, que a pesar de todo seguire siguiendote y amandote y creyendo en ti. Tu sabes y conoces lo profundo de mi corazon. Estoy enojada y deprimida. Ya me cansé, ya no puedo más y a la vez no puedo darme por vencida. Ya no sé que hacer.”


Al dia siguiente me levante medio animada, decidida a dejar todo esto atras y retomar mi actitud positiva. Sabia que la diligencia tendria sus recompensas pues la palabra de Dios es verdad y aunque ya estaba practicamente deshecha sabia que si Dios me estaba llevando tan lejos no me dejaria tirada y que quizá Él sabia que podria aguantar un poquito mas a pesar de que yo ya no queria.

Para esto, un dia antes de que me negaran la visa hice una prueba de embarazo, fue el 14 de febrero. Las pruebas eran 2, de la misma marca generica de una tienda aqui. Eran las baratas y queria descartar esa posibilidad antes de hacer una cita médica y ver que habia salido mal pues yo habia visto que esta vez el tratamiento habia logrado la ovulación y me habian inyectado para liberar los ovulos. Algo tenia que estar mal. Al hacer las pruebas, la primera se pinto positiva pero muy clarito. Primero me emocioné y llame al hospital a hacer cita, pero me dijeron que hiciera otra. Salio mas clarita todavia y entonces me dijeron que esperara dos dias más y la repitiera.

Fue entonces cuando me rechazaron el beneficio, y me sentia muy mal. Ya para esto era sábado, dos dias después de hacer la primera prueba el jueves anterior. Decidi que ese dia no la haria y que compraria la prueba ese dia. Una de marca y electrónica para que no hubiera dudas en el resultado. El domingo me levante y recuerdo que hice una oración. “Señor, ya no puedo soportar una prueba negativa más. Si sale positivo, quiere decir que tu nos has bendecido finalmente y si sale negativo, entonces que me baje pronto porque ya no quiero más problemas.” Entonces fui al baño, segui las instrucciones y en cuestión de segundos la prueba me dijo “ZWANGER” que quiere decir positivo, embarazada.

El 17 de febrero de 2013 después de casi dos años de incertidumbre y tratamientos Dios nos bendecia con este milagro. No cabia de emoción pero también comenzaron las dudas y preocupaciones. ¿En verdad era positivo? Capaz que era un falso positivo. Asi que hicimos cita y una semana después nos lo confirmaron. Habia una bolsita pero no se podia saber si habia un bebe asi que tendriamos que esperar dos semanas más.

Imaginense, haber esperado tanto y luego esto… ay no, yo ya no podia de incertidumbre y emoción. Mis papás estaban seguros que era un milagro, y al igual que mi esposo y yo estabamos esperando saber la confirmación. Tenia miedo de perderlo, pero recordaba que siempre le habia dicho a Dios lo siguiente: “Señor, tu sabes que anhelo un bebé pero sobre todo, quiero primero que funcione mi cuerpo bien, quiero estar sana, para que cuando tu decidas darme un bebé pueda ser un embarazo sano, sin complicaciones y bonito. No quiero forzar un embarazo, solo quiero que mi cuerpo empiece a reaccionar y cuando tu lo decidas, estamos listos” Muchas veces esta fue mi oración y ahora que estaba enfrentando el positivo confiaba en que Dios asi como atendió mi suplica por un bebé también habia escuchado y concedido mis otras peticiones.

Finalmente el 7 de marzo 2013, nos dijo la Dra. E, que habia en efecto un bebé y que tenia un latido. El bebé estaba vivo y creciendo y como yo era una mujer sana, me mando con parteras ya que asi se atienden los embarazos aqui. Solo los ginecologos atienden embarazos de riesgo o de mujeres arriba de los 30 años. Y yo ninguno de las dos. Mi problema era no poder embarazarme y ya que lo habiamos logrado, lo demás iba a estar bien.

Las siguientes 5 semanas fueron de mucha emoción por guardar el secreto en familia ya que queriamos esperar hasta escuchar el corazón del bebe y verlo en ultrasonido para anunciarlo al mundo. Todos los dias me preocupo que mi bebé este bien, que este creciendo, que yo pueda darle lo mejor de los nutrientes, etc., y creo que es normal, pero ya que pasamos los 12 semanas ya me puedo relajar un poco más pues sé que este milagro vino para quedarse. Dios es bueno.

Y ese es mi testimonio. Dios me hizo pasar por un camino rocoso, para mostrarme que nunca me soltó aunque yo me sentia abandonada, que nunca dejo de escucharme, aunque yo me sentia olvidada, que siempre estuvo a mi lado aunque yo me sentia sola, que el me ha hecho vencedora y fuerte a pesar de que me sentia humillada, debil y derrotada. Me enseño lo que habia en mi corazón porque queria cambiarlo y me sano de adentro hacia afuera. Cambio mis actitudes, mis pensamientos, me enseño a tener una relación más cercana con él, me hizo trabajar y pelear por lo que estaba orando. Pero solo Él, me dio la victoria. Dios tiene un propósito en cada cosa que hace. Sus pensamientos son de bien para nosotros asi que no se desanimen, como dice una frase en inglés “There is no TESTIMONY without the TEST

“Por este bebé oraba y Dios ha concedido mi petición” 1a Samuel 1:27

con cariño, Marcia

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